domingo, 28 de junio de 2020

OFICINA DE PESQUISAS


Descargar en MEGA:




Capítulo 0






21 de julio de 1826

Estimado detective Dirk Calvin,
Darle primero la bienvenida a la ciudad de Bremen señor Calvin, me pongo en contacto con usted porque en cierta manera me preocupa la oleada de crímenes que esta acechando mi ciudad, la que me vio crecer y la que me lo ha dado todo y más cuando aún estaba en la facultad de medicina sin poder ejercer, eran otros tiempos…
Pero ahora ya van demasiados pacientes atendidos a pocas horas del rigor mortis, la gota que colmó el vaso fue mi gran amigo Johann que vino ya pesando unos cuarenta kilos midiendo casi dos metros de altura, dios lo tenga en su gloria.

Llegaron a mis oídos que un detective londinense llegaba a la ciudad esta semana ya que la comisaría de policía es incapaz de esclarecer algunos hechos y como usted estuvo involucrado en investigaciones con el caso de Jack el destripador en Londres ha sido el elegido para afincarse en nuestra humilde ciudad portuaria, sin más dilación para que pueda ver nuestra ciudad me presto para invitarle a comer un buen “Labskaus” el próximo domingo junto a la estatua de Rolando, en la plaza del mercado.

Un saludo cordial y nuevamente sea bienvenido a la ciudad de Bremen.


Doctor Luce.


Capitulo 1 - El intruso
Al cabo de tres días por fin llegue a la atemporal Bremen, mareado del vaivén del barco de vela por el rio Weser, sus aguas turbias me dieron los buenos días a una ciudad muy diferente de la que yo estaba acostumbrado a moverme, jamás podría comparar Londres con Bremen,(que era de donde yo venía), la segunda, era y es una ciudad portuaria y nada preparada para el turismo situada en el norte de Alemania, tambaleante y con alguna copa de whisky de más puse pie en tierra firme mientras estiraba mi agarrotamiento, los sombreros de alza adornaban las grandes cabezas de los ciudadanos con trapos como ropajes, abundantes carretas de verdura fresca fue lo que me alegró para bien porque normalmente en estas ciudades poco conocidas se come de lujo, el velero para mi fue la parte más desagradable del viaje, para mi sorpresa ese día me lleve una alegría en Bremenhaven como ciudad preciosa de ver, y entonces llegué a Bremen, el final de mi largo viaje. 

Entre gente de mar de las localidades de los alrededores y de posiblemente bandoleros me abrí paso junto a mis pequeñas pertenencias a dar con mi contacto en Bremen, el Doctor Luce, que me escribió poco antes de partir hasta esta gótica ciudad, yo vengo de trabajar junto a la policía metropolitana de Londres en el caso de Jack el destripador, un caso sin resolver por falta de pruebas que alguno no quisieron que encontrásemos, pero bueno, me encontraba en Bremen llegando a su plaza con la famosa estatua de Rolando mirando hacia el ayuntamiento, un edificio totalmente gótico con sus numerosos adornos y grandes ventanales de color verde que para el siglo XIX se ve muy moderno pero que a sus alrededores se puede comprobar la enorme pobreza de sus calles y la carencia en aumento de sus habitantes.
Con un ruido que me hizo sobresaltar me vi envuelto en una trifulca en plena plaza entre dos carruajes arcaicos con una discusión sobre que la estatua de Rolando no debía de darle la espalda a la catedral, tuve que apartarme ya que de lo contrario hasta me vería bañado en babas de lo que parecía un paleto bandolero local, tenía que verme con el Doctor Luce en la plaza del mercado y no tuve más remedio que preguntar a lo que pensaba que era un párroco y recordé la escueta conversación con tal aspirante a párroco.
  • perdone, ¿podría decirme dónde esta la plaza del mercado?, - su respuesta fue “arschloch” con un poco de eructo debido a la embriaguez; Por eso es por lo que no volví a preguntar más una calle en toda mi estancia en la ciudad de Bremen;                                    

  • Donde no estaban acostumbrados a tratar con extranjeros. No me fue muy difícil llegar a la plaza del mercado cuando al ser posible yo, el único extranjero que llegó aquel domingo fui reconocido por el Doctor Luce, un señor entrado en carnes con sus tirantes y camisa con algunos lamparones, recuerdo que olía a hospital puro y duro, ese olor que se te mete en las fosas nasales y hace que te tengas que hurgar en la nariz, nos estrechamos la mano fuertemente y me invitó a sentarme en una mesa de madera en un bar un tanto tosco y dejado, probé el famoso “Labskaus” y puedo decir que en Bremen se come de escándalo, este manjar local básicamente era un arenque enrollado servido con un huevo frito y pepino pero estaba delicioso y fácil de costear para cualquier bolsillo. 

El Doctor euforico se me de adelantó a hablar:
  • Dr Luce: me alegra mucho de conocerle señor Calvin.
  • Dirk: llámeme Dirk, por favor.
  • Dr Luce: cómo desee, ¿cómo ha sido el viaje?.
  • Dirk: muy bien, (mentí como un bellaco).
El Doctor Luce es un señor adelantado a sus tiempos, a cualquier memoria que se le ponga por delante y hasta el mismo vivía acelerado en su día a día y en sus quehaceres debido a su avanzada edad de la época, ronda sobre los sesenta años ya, su pelo blanco como la nieve y su barba frondosa, rizada y grisácea delataban su edad.
El Doctor, seguía hablando (era y es muy hablador).
  • Dr Luce: el motivo de invitarle a comer es porque esta ciudad corre peligro de ser conocida no por su gran mercado pesquero, sino por un asesino en serie
Esa frase me hizo dejar el comensal y escuchar más directamente, con ahínco.
  • Dr Luce: como le digo Dirk, tengo ya numerosos pacientes que me llegan a la consulta habiendo vomitado bilis con sangre en más de tres veces al día y lo que conlleva con ello, perdida de peso y de defensas causándole la muerte en un tiempo de no más de varias semanas
Digerí la información tanto como la comida.
  • Dirk: ¿tienen algo más?, ¿sospechosos? Algo por lo que comenzar…
  • Dr Luce: pues tengo varias pesquisas que no he consultado con la incompetente policía de la ciudad
Eso me alagó y me hizo confiar más en el que se convertiría en mi excéntrico amigo Doctor Luce.
  • Dr luce: en el “19 de Hochstrabe” vive una buena amiga mía, la señora Guillermina, muy buena persona y de mi ambiente personal, es quien hospeda a la viuda Gesche Gottfried por un tiempo, ella ha sido víctima de esta enfermedad que nubla a esta prospera ciudad, su primer marido murió después de la boda con fuertes vómitos de sangre, su propia madre y sus tres hijos que tuvo con el señor Milton también murieron siendo apenas unos críos, el segundo marido, por eso obtuvo el apellido Gottfried, también murió con numerosos dolores intestinales mientras la pobre Gesche le hacia los cuidados paliativos para que no sufriera más, yo personalmente le dije como dejarlo ir tranquilamente para que no sufriera más
El Doctor se sostenía la cabeza a modo de tristeza, tuve que intervenir:
  • Dirk: ¿todos murieron teniendo los mismos síntomas?
  • Dr Luce: me temo que sí, dolores gastrointestinales y sangrados sin desgarros, llevo años pidiendo hacer la autopsia a los cadáveres pero la policía y mi modus operandis no podemos hacer sufrir más a la señora Gesche, ha sufrido tanto en la vida que ya se la conoce como “el ángel de Bremen”, se la ve por las calles vestida de luto, sus ropajes no conocen otro color que el negro, solo conoce el blanco de sus canas prematuras por las desgracias de su vida año tras año debido a una nube de infortunios, pobre alma en pena 
El Doctor se santiguó pese a no ser católico, toda ayuda para esa mujer era poca.
Tuve que intervenir ante tanta información de esta sujeta llamada el “ángel de Bremen”.
- Dirk: disculpe Dr Luce, se que no llevo ni horas en Bremen y que no estáis acostumbrado a recibir extranjeros pero yo podría aportar otra versión, la versión de un detective, cuando acepté venir a esta ciudad fue porque quiero escribir una novela negra para tener mi paz que es continuamente atosigada por los numerosos asesinatos y sangre que mis corneas han visto. 
Traté de hacerle ver al Doctor mi otra versión de la historia pero debía de indagar sobre el camino en el que me iba a meter, conocer un poco la ciudad, sus gentes, su entorno y debía empezar por lo más básico, descansar del trayecto de Londres a Bremen, que me dejó exhausto, quedaría con el Doctor Luce en almorzar todos los domingos para ponernos al día de lo que se iba a convertir en un caso, tenía todos los ingredientes para empezar con mis pesquisas, estaba vigilado por el populacho de la gótica Bremen debido a mis ropas traídas de Londres, tuve que infiltrarme y poner la oreja puerta a puerta para saber de donde partía y que puertas llamar.
Me despedí del Doctor con un fuerte abrazo que me pilló de sorpresa pero que recibí con total afecto, sentí la hospitalidad y la necesidad de la desesperación de un Doctor y amigo que no se quiere convertir en paciente ni quiere enterrar a más amigos en una larga temporada, me dispuse a entrar en la casa que tenía alquilada, era tan básica que se escuchaba el eco de mi voz que me respondía que daba igual los honorarios que recibiera pero que debía de echar una mano a la policía de esta ciudad.
Me frotaba la barba mientras cavilaba por donde empezar, estaba cansado pero tenía las ganas de trabajar por los aires, estaba a tope de mis energía que poco a poco iría decayendo al igual que mi estado de ánimo y mis ganas de volver a casa, mi amada Londres. 



……. ¿por dónde empezará a investigar el detective Dirk Calvin?
…. ¿qué o quién azota los males en la ciudad de Bremen?
Un nuevo detective ha llegado a la ciudad, un buscador de pesquisas que utilizará maquinas innovadoras, aplicará ideas modernas y nunca vistas en la investigación qué tantas ganas tiene de comenzar….
NOS VEMOS EL PROXIMO DOMINGO EN OFICINA DE PESQUISAS…  

descarga gratis en MEGA:

https://mega.nz/file/WaxRSR6R#7mTWqalrr5Q51CmmcsnINw8zO6u-36PVSiKBr3BsL1U



© copyright del texto JSCeditorial 2020
@thekidboyz
José S. Cabrera
Dibujos extraídos de la novela gráfica “Gift” realizados por Barbara Yelin @barbarayelin

miércoles, 26 de octubre de 2016

el relato de un ser incomprendido 2016

Los relatos de un ser incomprendido

1      lo raro a veces no se entiende

Vivo en una sociedad donde no gran parte de mi tiempo me siento incomprendido, mis gustos o mis razones son a veces cuestionadas por personas importantes para mi, donde las agujas de mi reloj no reflejan el tiempo real, me pregunto si soy una especie incompleta porque tener las sensaciones de no representar a la sociedad actual, me da suspiros de alegría pero a la vez pavor por no interesar a mis allegados, me enfrasco en mis lecturas sin ver lo que pasa a mi alrededor, mi actualidad lo mismo es literatura del siglo xix o un disco de un cantante o grupo fallecido, descubro cosas desactualizadas por el tiempo pero frescas para mi mente, camino como cualquier persona aunque mis converse y mi iphone 5 brillan y reflejan un shock entre lo vintage y lo nuevo (ya esta el iphone 6s), mis bolsillo no abundan dinero y mi cartera no revosa de condones afrutados xxl pero mis aficiones valen poco y me los puedo costear no con billetes pero si con monedas, mis disfrutes cinefilos están lejos de los grandes multicines de la actualidad y de las grandes productoras americanas porque disfruto más de sesiones de clásicos que me sepa hasta los diálogos o de un tipo de película de un director que refleje su arte en ella que de algo que me impacte visualmente, en el tema de disfrutar de las pequeñas cosas esta lo magnifico de ser un espécimen como yo, un café con alguien especial y una charla barata de cualquier cosa, tu portátil o tablet en tu pequeño rincón al que llamas de forma absurda, considero que todos tenemos ese rincon en el que encontramos esa paz que nadie nos sabe dar o damos riendas suelta a esos hobbys que nadie quiera que sepa, esos momentos son los que valen oro para uno mismo y nada para los que no te entienden, nunca supe ver una balanza aunque sea libra en mi signo zodiacal, todo los veo en un extremo solidario no aplicable a partidos políticos o fanatismo extremistas, considero lógicas cualquier pensamiento o idelogia que tenga fundamentos ya sean reales o imaginarios, cabe decir que creo más en batman que en cualquier otro pensamiento religioso, es mi utopia personal ya que se que es fantasía aunque disfruto de ella y me llena la cabeza de metaforas con la vida ireal que yo veo, la religión habla sobre cosas reales usando serpientes que hablan o un dios que multiplica peces y creo a la mujer de una costilla de un hombre, en el colegio nos enseñan varias formas de la vida humana, por un lado adan y eva y por otro lado los monos y por eso mismo cada uno creo que debe hacer sus conjeturas de como se creo el mundo ya que no conseguiremos nada favorable para el mundo sino que cada persona busca la felicidad interna y por ello si tu crees que el mundo lo creo hideo kojima estará bien visto, partiendo de que la actualidad siempre esta sobrevalorada la necesitamos para vivir, la falta de civismo carece en países primermundistas que necesitan crear leyes para prohibir manifiestos sociales que no se tratan desde la escuela o desde los medios.

En la soledad de mis días y mis ratos libres relleno los huecos a base de buenos momentos que ericen mi piel y no me cuesta en buscar mi felicidad dandosela a otros, moralmente las buenas personas carecen de buenas oportunidades debido a que nuestra misma moral encuentra el bien estar en el mal de los demás, lo pensamos sin querer y seguramente no haremos nada para el mal de las personas pero con una mínima labor podemos llenar de amor o felicidad a esas personas que aun no se han encontrado en este mundo y viceversa ya que conocemos a las personas influyentes y sus miedos y nacemos con un don de saber hacer el miedo o buscar  nuestro uso y disfruto contra los demás pero más allá de lo bueno y lo malo siempre prevalecerá la acción a tener en cuenta, es lo esencial de cada persona porque somos lo que hacemos en todo momento, somos nuestro propio libro escribiendo nuestras memorias con tinta imborrable para uno mismo, somos capaces de cambiar de una comedia al terror y pasar por el romanticismo, somos una fuente inagotable de morbo que a veces no sabemos canalizar, nuestros recuerdos son nuestros propios best seller que guardamos en nuestra biblioteca particular, somos materialistas por un tiempo con fecha de caducidad y vivimos etapas que decidimos dar de lado cuando queremos, volvemos a caer en los mismos obstáculos a veces por necesidad y a veces porque simplemente queremos seguir no avanzando, creo fielmente en la curiosidad de las cosas, en la picaresca del procedimiento de los descubrimientos de las cosas.

viernes, 12 de febrero de 2016

viernes, 15 de enero de 2016

HOTEL 306

MEDIAFIRE: http://www.mediafire.com/download/8e2ccjtjtdp39da/Hotel+306.docx

hotel 306

todo esto escrito por mi fue anécdotas de visitas a sitios abandonados. risas, amigos y linternas por la noche
 parte 1 y 2 - TKZ 2016


2º parte de Hotel 306








2º parte


Hotel 306 00:33:
En las afueras los últimos rayos de luz se iban despidiendo del día y dentro del Hotel la claustrofobia y el ambiente cargado de polvo situaba a los huéspedes sin invitación en una situación nueva para ellos ya que poseían total libertad para hacer lo que le vengan en gana, la oscuridad siempre estuvo presente pero ahora acompañada de un tremendo silencio de las afueras y el frío de la noche de una ciudad costera en invierno,las horas pasaban a la vez que la temperatura descendía, el uso y disfruto de nuestros amigos inquilinos empezaba a pasar factura; cansados ellos ya no querían romper sillas sino que en la misma azotea se sentaron rodeados de bidones grandes de agua y generadores de luz eléctrica, los bordillos no estaban propios para fijarse por las barandillas pero servía para improvisar una terraza (llena de tejas de barro) y un punto para mirar a la oscuridad más infinita, cargados de palos y objetos para su auto defensa se encendieron unos cigarros.

La cabeza del que siempre iba delante no paraba de pensar y sobretodo de buscar y robar una mirada a la chica del grupo que con su pelo no muy largo pero ondulado y su chesterfield recién encendido invitaba a mirarla y aún más, besarla, esos labios carnosos ya fueron besados en el pasado pero el paso del tiempo y la distancia hicieron olvidarse (o ellos creían).
El total silencio adornaba el fabuloso cielo estrellado aquella noche, las conversaciones iban y venían, moda, sexo y música fueron los principales temas de conversación, mientras las colillas enriquecían la azotea con un suelo un poco frágil, en las entrañas de una de las habitaciones desconocía rompió el silencio de un crujido no muy fuerte pero ensordecedor para nuestros amigos, todos se cortaron de momento, todos miraron a un punto infinito sin encontrar respuesta a ese sonido
-     -   Podría ser  cualquier cosa, incluso un indigente
-     -  Cierto, llevamos formando jaleo desde hace horas
-     -   ¿la policía?
-      -  No creo, pero debemos bajar con más cautela y ya dejarnos de vandalismo
-       - Tienes razón, bajemos pero silenciosamente y nos marcharemos

Hotel 306 1:22

Nada más abrir la puerta para comenzar a bajar, las sensaciones ya eran diferentes, los pensamientos ya no eran muy divertidos, iban con pies de plomo escalón a escalón, apagando y encendiendo las linternas, es cierto que no escucharon más ruidos pero dicho sonido seguía dentro de la cabeza de ellos.
Ya en la planta más alta del Hotel se describía algo más tétrico, el destrozo realizado por ellos mismo ya era más aterrador que cualquier película vista por ellos mismo, a su paso pisaban cristales rotos, folios y cartones rotos y líquidos apestantes, sus fosas nasales incitaron a las nauseas de aquel olor tan fuerte, iban andando sin pestañear y con los ojos muy bien abiertos, todos iban juntos ahora a todos lados, los pasos ahora eran milimétricos, seguían bajando notando que algo les perseguía y que el terror se apoderaba de ellos, las sonrisas se habían convertido en caras largas y de miedo.

Hotel 306 1:45


En una de las habitaciones ya sin numero debido al saqueo anterior, la cama maltrecha aunque aún con sabanas y totalmente equipada con sus dos candelabros modernos con luces led aunque sin uso el frío reinaba, la temperatura era más baja de lo normal, el cabecero descolgado era de madera con adornos muy tallados, yacía desencajado de sus tornillos y desprendía un fuerte olor nauseabundo, las cortinas ondeaban al viento con un movimiento casi sensual, las mesitas de noche estaban perfectamente limpias con un tapete en ambos y un florero y dos anémonas del viento (flor de la muerte) en perfecto estado y frescas.

·        *  Se dice que las anémonas pueden ser venenosas para los seres humanos, con solo 200 mg puede matar a un animal o persona

El suelo destrozado por los actos vandálicos reflejaban el salvajismo sufrido, el reflejo de los cristales vislumbraban un caos repentino, trozos de madera fuertemente golpeadas y al final de la habitación una silla intacta de color marrón madera y un cojín morados con adornos triviales de color dorado, estaba perfectamente situada en el rincón de la habitación y sin explicación alguna un humo rodeaba dicha silla.

Hotel 306 1:59
-       - Señores, yo me estoy agobiando ya, tenemos que salir de aquí
-     -   Vamos para allá tío, todos estamos acojonados pero solo conocemos una salida y vamos en esa dirección
-       - Yo no me quiero encontrar con ningún indigente ni nada
-       - Vamos más cautelosos para estar más seguros

El camino hacia la salida al ser más lento pero seguro daba paso más a la imaginación de cosas malvadas y entes pululando por allí, todos recordaban películas y anécdotas de ellas pero el vivirlo en primera persona ya no era de su agrado para ninguno de ellos, de repente un nuevo sonido altero los cuerpos de los huéspedes sin invitación, esta vez se pudo notar una nota musical de un piano de cola, solo una nota musical sirvió para alterar al grupo de tal manera que empezaron a gritar: 
-¿qué es eso?, CABRONES¡¡¡, no hace gracia, queremos salir de aquí.
-       - ¿Y si nos escondemos unos minutos?
-       - NO, debemos salir y ya
-     -   A toda prisa

Los pasos empezaron a ser más rápidos a la vez que una melodía muy aguda para sus oídos se hacía mucho más presente, ellos no recordaban haber visto un piano y de haberlo visto se lo hubiesen cargado disfrutándolo.
-       - Yo no recuerdo ningún piano tío
-       - Yo tampoco, pero lo peor de todo es que suena perfecto
-       - ¿qué hacemos?
-       - Parad¡

Los cuatro se pararon en seco preguntando que que pasaba cuando un sonido muy familiar de batería agotándose entristecía al grupo
-       - Todavía tenemos las linternas
-      -  Podemos salir ya cojones

Las linternas centelleaban y empezaron a encenderse y apagarse, los cuatro sabían que en total oscuridad y con aquella melodía tenebrosa para cualquier oído no podían hacer mucho, la oscuridad se iba apoderando de ellos y el terror interno ya estaba presente pero ahora con más ainco, la luz que aportaban ahora era amarillenta, ya estaban en el primer piso que era el más laberíntico, la melodía seguía sonando y sus pasos agitados dejaron de ser vistos hasta por ellos mismos, se hizo la más total de las oscuridades, las linternas se rindieron y los móviles con batería baja murieron, para ellos el tiempo también se paro, estaban juntos pero a oscuras en un hotel que ellos mismos habían destrozado.

Hotel 306 2:21

Ya no era divertido, sus ojos se acostumbraron un poco a la oscuridad pero no podían ver más de escasos centímetros hacia adelante, fueron reclutando palos y trozos de madera porque estaba claro para ellos que alguien estaba allí, la melodía se paro de repente en mitad de un bajón de notas y con esto sustituyo una tenue luz que vislumbraba acompañada de un hilo de humo, el aroma a tabaco se podía notar en el pasillo de la planta tercera y fue cuando un fuerte sonido estremeció el hotel.
Hotel 306 2:34

El estruendo repiqueteo en todo el hotel, el grupo enloqueció en la oscuridad y la chica del grupo dejo escapar un grito abrumador

-      -  Ahhhhh¡¡¡, no puedo más

Y hecho a correr por donde pudo, dejando atrás a los otros 3.
Ante este mal estar y momento de psicosis todos temblaron y la incertidumbre y el pavor los acompaño correr cada uno por sobrevivir, todo se volvió en pánico y el estrés hizo lo demás, caídas, golpes al aire y lanzamientos de trozos de madera fueron las armas finales de este grupo ahora desperdigado por el hotel, pequeños cortes de uno del grupo hicieron sangrar a uno de ellos, la caída de otro tras tropezar con una cabina de teléfonos fueron el resultado de un final de infarto.
La fémina del grupo fue la menos acertada tras caer por las escaleras debido a las prisas tomadas, no se hizo ningún daño pero los llantos empezaron a caerse les por esas mejillas adoradas por uno del grupo, estaba sola
-     -   ¿dónde estáis?¡¡¡¡, estoy sola¡¡¡¡ , AYUDA¡¡¡¡, ven por mi¡¡¡¡

Y un sinfín de palabras apurando la llegada de alguien conocido, estaba en el suelo aún cuando al mirar a un punto alumbrado vio esa luz tenue que anteriormente vio, a gatas empezó a arrastrarse hacia ella, los sollozos eran notables y las lágrimas eran evidentes, podía hasta escuchar como caían las lágrimas al suelo.

Hotel 306 2:29

El pequeño enamorado del grupo vino a parar a una habitación recóndita de la tercera planta, el decidió en vez de bajar subir unas plantas para poder sentir otra sensación y poder calmarse para después buscar a sus amigos, pensaba en donde podía estar ella ya que el estaba solo a espaldas de un armario empotrado, las sensaciones no eran muy buenas ya que notaba la respiración de algo o alguien no muy lejos de él, trago un poco de saliva para no hacer ruido ya que se apodero el miedo de el, su móvil sin batería y su linterna se perdió en su caminata hacia esa habitación, una pequeña placa metálica yacía en el suelo y podía verse un 333

-      -  Habitación 333, bonito número verdad

Esa voz no era la suya estaba claro y no le era conocida, se hizo notar otra vez el silencio
-       - ¿Quién anda ahí?, déjeme salir de aquí
·          - ¿salir? Ustedes habéis entrado, podéis salir cuando queráis

Menuda respuesta, no era la que quería escuchar, de hecho no quería escuchar nada, sus pensamientos se nublaron y se quedaron en negro, un aroma a tabaco endulzaba su nariz, su piel se ponía de gallina y el estaba quieto y frío como un tempano, no podía moverse de la inquietud y del estado de shock que presentaba, notaba la presencia de alguien que no podía ver, era algo nuevo para el, no era terror sino un estado de locura y de espasmos en el mismo sitio donde estaba sentado en el suelo pero sin poder moverse o echar a correr, simplemente no podía reaccionar.

HABITACIÓN 333 DEL HOTEL 306 A LAS 2:35 AM

La melodía tétrica de nuevo empezó a sonar pero ahora era más cautivadora y menos fuerte, embriagaba el aroma a tabaco y whisky, la habitación estaba totalmente a oscuras menos la silla de color marrón madera y el cojín morados con bordados dorados, en ella se pudo ver a una mujer de cierta edad pero bien cuidada fumando un cigarro mientras hacia círculos con el humo, tenía las piernas cruzadas y portaba un vestido ceñido de color oro que con la oscuridad se veía tedioso y malévolo, sus tacones negros chirriaban el suelo destrozado, sus guantes de seda polvorientos adornaban el look de la señora, tenía los labios pintados y en la cabeza se podía ver una cinta con una sola pluma, en su otra mano portaba un espejo con maquillaje.
Sin previo aviso ella se levanto de su silla y comenzó a caminar dejando a su paso un sonido de tacones que repiqueteaban en la oscuridad, tenía un cuerpo envidiable pero avanzada en su edad, sus pasos se hacían eternos hasta que llego hasta el muchacho que entró en la habitación 333 y se agacho para poder susurrarle algo al oído, ella si podía verle a el pero él estaba totalmente a oscuras y en estado de shock, a él le pareció una eternidad la acción y notaba que cada vez que se agachaba más su cuerpo se apagaba más, su aliento se apago primero seguido de su respiración y cuando ya tuvo contacto con ella, los labios carnosos pintados de un rojo carmín se pararon a milímetros de su oreja derecha
-       ¿la querías?.


Nunca hubo respuesta, todo se tiño de negro nuevamente, ni más pensamientos, ni más cristales rotos, ni más NADA, todo se apagó después de esa frase, ¿incertidumbre?, no se sabrá que paso con ellos, no existe explicación racional para ello.

lunes, 4 de enero de 2016

1º parte de HOTEL 306 (mini novela)

Hotel 306

-      Debido a esta maldita crisis numerosos complejos hoteleros tienen que cerrar sus puertas y pasar página en este negocio dejando a familias en paro y lo que es peor, edificios grandes a la merced de la ruina, los vándalos y a la dejadez del paso del tiempo

 1º parte
ANOCHECE EN EL HOTEL 306 EN INVIERNO 23:15 :
Cuatro curiosos intrigados por la llamada de sitios abandonados se suben a un Seat León cargado de linternas, sprays “hardcore” y aplicaciones para Android, por el camino hacia el Hotel abandonado planean la ruta a ritmo de música latina animándose algunos con ganas de romper algunos cristales y otro con ganas de poder quedarse a solas en algún recoveco para aprovechar la situación o robar alguna caricia de la única acompañante femenina. El hotel esta cerca del punto de reunión y aún más cerca de la carretera que sirve de foco que arroja un poco de luz tétrica al complejo.
Ya en la puerta tienen que ir buscando una entrada improvisada ya que al ser ya desalojado y robado plenamente las autoridades locales decidieron tapiar la primera planta; bordeando la piscina y el mini golf un pequeño orificio por el que solo entraba una persona era la puerta principal del ahora ruinoso hotel, los cuatro aspirantes a buscadores de fantasmas comienza su aventura y encienden sus aplicaciones y linternas y se disponen a entrar por el orificio de uno en uno entre bromas y carcajadas sin saber que van a descubrir en su interior.

HOTEL 306 23:50 :
La atmósfera era muy lúgubre, las primeras tuberías se movían demasiado y su color bronce oxidado adornaba las primeras estancias del hotel que tenía pinta de lavandería, toallas desordenadas y amarillentas, garrafas de productos de limpieza cargaban el aroma a agua fuerte

# El Hotel se cerro hace pocos meses por impagos pero el vandalismo y los saqueos eran muy numerosos ya

Estanterías de relojes vacías con las cajas por los suelos adornaban los primeros pasillos, publicidad del hotel e incluso facturas eran la guía de nuestros aventuraros inspirados por películas de terror americanas, al llegar a la recepción se sintieron un poco más cómodos ya que los sitios cerrados y la oscuridad transformaban los pasillos en silencios incómodos y intranquilidad a escasos metros de cada uno, reinaba la duda y rozaba el miedo en uno de ellos, el ambiente estaba cargado de polvo acumulado y la brisa del aire era cálido a pesar de ser Enero; todo estaba practica mente intacto al día del cierre solo que sin cables de cobre y todo lo que tenía valor fue robado a diferencias de papeles y pequeños objetos de oficina que servían para que el grupo descargase un poco de adrenalina arrojando carpetas de archivos con sus albaranes hasta jugar al Béisbol con televisores de rayos catódicos y algún cristal rotos; todo estaba pasando a pedir de boca; contacto de piedra contra cristal de cabina de teléfono con caída al suelo de uno de los del grupo.

Todo este proceso de aventurilla estaba cargada siempre de misterio y un poco de miedo ya que la oscuridad y el silencio ambientaban cada pequeño ruido con pequeñas paradas en seco del primero del grupo portador de la linterna más grande y sustos de la chica de detrás un tanto asustadiza, nadie quería quedarse atrás en los espacios más reducidos como habitaciones de la primera planta, el método era sencillo, patada a la puerta y entrar a lo hardcore para después parar para observar lo que había en las habitaciones, una tras otras fueron repitiendo el procedimiento hasta quedar saciados de pintadas de sprys con muy mal arte para ello y alguna rotura de vasos y inmobiliario del hotel, las baterías de sus móviles iban ya cuesta abajo, el primer móvil de la chica chasqueo el sonido de poca batería a lo que esto se acerco al líder del grupo, la sensación de atracción aumentaba para el portador de la linterna pero sin ser abrumador, era una mezcla de atracción por ella y niño loco rompedor de sillas y mesas, se dejaba llevar por la situación de aquel momento, todos cuidaban de todos sin ningún preferido.